Me he hecho un esguince de tobillo, ¿qué hago?

TobilloEl esguince de tobillo es una de las lesiones más frecuentes: representa el 38% de las lesiones del aparato locomotor, y es especialmente frecuente entre los practicantes de baloncesto, fútbol y atletismo.

No obstante, cualquiera puede padecer un esguince de tobillo, sobre todo cuando la articulación no está fortalecida. La prevención, por ese motivo, pasa por realizar ejercicios de fortalecimiento del tobillo, trabajo del equilibrio y de la propiocepción.

La articulación del tobillo la forma la unión del extremo inferior de la tibia y el peroné, junto con el astrágalo. Esta unión hace posible los movimientos de rotación, flexión y extensión del tobillo, y mantiene su estabilidad gracias a 3 grandes grupos de ligamentos: tibioperoneos, ligamento lateral interno y ligamento lateral externo.

El esguince no es otra cosa que la distensión o ruptura total o parcial de alguno de esos ligamentos

Lo primero para abordar el tratamiento de un esguince de tobillo, es determinar la gravedad del mismo.

  • Esguince de Grado I: distensión del ligamento, con rotura de alguna fibra. El dolor es moderado y apenas hay hematoma. La estabilidad no se ve afectada. 
  • Esguince de Grado II: ocurre cuando se dan roturas parciales del ligamento. Aparece hematoma e inflamación moderada, con dolor localizado en la zona externa y algún grado de inestabilidad al andar o estar de pie. 
  • Esguince de Grado III: el ligamento se rompe completamente, provocando dolor agudo, inflamación importante e inestabilidad de la articulación. 

El tratamiento del esguince de tobillo:

En un primer momento, con el esguince recién hecho, el tratamiento de fisioterapia va encaminado a reducir la inflamación: el fisioterapeuta aplicará hielo para provocar una vasoconstricción, y te puede mandar a casa con un vendaje funcional neuromuscular que drene la zona y te favorezca cierta estabilidad. Dependiendo de la gravedad del esguince, lo ideal es que mantengas unos días de reposo – ¡no inmovilización!- para ayudar a la desinflamación y evitar poner más presión sobre la articulación.

En los esguinces de grado II y III, el tratamiento, una vez superada esta primera fase, consistirá en el desbloqueo de las articulaciones implicadas mediante movilización, masaje circulatorio para eliminar el edema que pudiera seguir quedando, y masaje profundo en los ligamentos afectados para poder reordenar las fibras de colágeno que componen los mismos y evitar fijaciones . Asimismo, tiene un efecto analgésico (reducción del dolor).

Se pueden utilizar otras técnicas como la terapia por ondas de choque, que ha demostrado una alta efectividad en 3 sesiones (1 por semana durante 3 semanas).

En cualquier caso, el objetivo del fisioterapeuta es que recuperes la estabilidad del tobillo, y para ello te recomendará unos ejercicios de propiocepción que puedes realizar en casa. Se trabaja con el equilibrio y para el fortalecimiento de la articulación del tobillo. Este último trabajo es realmente importante, ya que el problema de los esguinces es que debilitan los ligamentos y los hacen más proclives a padecer futuros esguinces o a cronificar los existentes.

Si necesitas más información, no dudes en consultarnos, que para eso estamos.

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