Cuerpo a punto: ¡a correr!

CorrerxlaplayaSeguimos adentrándonos sin remedio en el buen tiempo. Es un hecho: la primavera se ha instalado entre nosotros, y con ella un mayor número de horas de luz que revolucionan nuestros biorritmos. El cuerpo nos pide más actividad, así que es el momento perfecto para aprovechar a hacer ejercicio.

Eso sí, con cabeza. Uno de los deportes más populares es el "running" o, dicho de la forma más sencilla posible, correr. No necesitas ninguna instalación especial, ni invertir dinero en un gimnasio. Los beneficios de correr al aire libre son innumerables, no sólo para tus articulaciones, que sufrirán menos en un terreno orgánico que en una cinta de correr, sino también para tu estado de ánimo, que se verá beneficiado por el contacto con la gente y el entorno.

Antes de comenzar -o reanudar- una rutina de entrenamiento, debes preparar al cuerpo, sobre todo si has estado practicando el "silling" todo el invierno y le tienes acostumbrado al sedentarismo. Te proponemos una serie de pautas para llevar tu entrenamiento a buen término y evitar lesiones o el abandono:

  • Comienza poco a poco. Las ganas te pueden al principio, pero es conveniente que las contengas las primeras semanas. Comienza entrenando a un ritmo llevadero durante 10 ó 15 minutos, dependiendo de tu resistencia y estado de forma física. La segunda semana puedes aumentar un poco el ritmo, manteniendo minutos, y a partir de la tercera ir incrementando frecuencia (más días a la semana), intensidad y tiempo, de 5 en 5 minutos. Las consecuencias de una sobrecarga en las articulaciones y ligamentos pueden ir desde tendinitis a una lesión más grave.
  • Nunca jamás te saltes el calentamiento ni el estiramiento. Imagínatelo como un sandwich: calentamiento-entrenamiento-estiramiento. Cada una de las tres partes es igual de importante. El calentamiento avisa a las articulaciones, huesos y musculatura del ejercicio que se les viene encima, flexibilizándolos y preparándolos para evitar lesiones por sobrecarga. El estiramiento después del deporte es igual de importante. No hay que parar de golpe, ya que tu cuerpo tiene que volver a adaptarse al cambio de ritmo. ¡Cuida la máquina!
  • Hidrátate. No tengas prisa, disfruta del running. Bebe antes de correr, sin pasarte para que el líquido -preferiblemente agua- no ande botando en tu estómago e incomodando la carrera. Si sientes que lo necesitas y la carrera va a ser larga, lleva contigo una pequeña botella de agua portátil y dale un trago de vez en cuando.
  • Elige bien el calzado. Merece la pena que te acerques a una tienda especializada en la que puedan valorar si tu pisada es pronadora, supinadora o universal, ya que en función de cómo pises te recomendarán un calzado u otro. En cualquier caso, elige unas zapatillas flexibles y con buena amortiguación: ¡lo que no amortigüen ellas, lo harán tus tobillos!

Siguiendo estas pautas y estableciendo unos objetivos discretos -es decir, que seas capaz de alcanzar para no frustrarte y abandonar el entrenamiento-, en un par de meses estarás en plena forma. ¡Cuidado, correr engancha!

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