Pilates antes y después del parto

Embarazo_pilatesCon el embarazo, tu cuerpo sufre los cambios más importantes que tendrá en toda su vida. Por suerte, están lejos los tiempos en los que las mujeres sacrificaban su salud a costa de la crianza, y es posible mantener una buena forma física durante el embarazo y recuperarla tras el parto.

Durante el proceso de embarazo, la mayoría de mujeres padecen patologías comunes que van desde el dolor de espalda, lumbalgia o dolor pélvico, hasta inestabilidad en rodillas y tobillos debido al aumento de peso y al cambio del centro de equilibrio del cuerpo.

La práctica habitual de Pilates resulta sumamente beneficiosa para atenuar estas dolencias. Es aconsejable que comiences a practicarlo antes de quedarte embarazada, para que hayas asimilado los principios posturales del método para entonces. 

La práctica del método Pilates antes, durante y después del embarazo te puede ayudar de muchas maneras:

  • Prepara tu suelo pélvico para el aumento de peso y previene futuras dolencias genitourinarias, entre ellas la incontinencia.
  • Fortalece tu musculatura abdominal, especialmente la profunda, preparándote para la puja y permitiendo una mejor recuperación de la musculatura en el posparto.
  • Mejora la circulación periférica, atenuando la típica hinchazón de piernas durante el embarazo.
  • Aumenta la agilidad y la flexibilidad, favoreciendo el estiramiento muscular y permitiéndote mantenerte activa y en buena forma física.

Cuándo está contraindicada la práctica de Pilates:

  • Durante las primeras 12 semanas de gestación.
  • De 60 a 90 días después de una cesárea.
  • En los últimos 45 días de gestación podrás seguir practicando Pilates según el criterio de tu médico.
  • Siempre que exista dolor abdominal, pérdida de sangre o líquido, contracciones o patologías asociadas al embarazo como diabetes gestacional, por ejemplo.

Siempre que no haya habido una césarea, podrás comenzar a realizar ejercicios de fortalecimiento del suelo pélvico desde una semana después de dar a luz. Sin embargo, deberás esperar entre dos y tres meses para comenzar con tu rutina habitual de Pilates, siempre impartido por un fisioterapeuta colegiado al que deberás informar de las indicaciones de tu médico al respecto, ya que cada caso es diferente.

Publicado en: Blog Etiquetado con: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*