Fibromialgia, la gran incomprendida

Fibromialgia 2 La palabra fibromialgia (FM) significa dolor en los músculos y en el tejido fibroso (ligamentos y tendones). La fibromialgia se reconoce como un síndrome, lo que significa que el reumatólogo la identifica cuando encuentra  una seríe de alteraciones que han sido previamente fijadas por expertos para su diagnóstico.

La fibromialgia es frecuente. Aproximadamente la padece el 2% al 6% de la población general, y afecta especialmente a mujeres. Puede presentarse como única alteración (fibromialgia primaria) o asociada a otras enfermedades (fibromialgia concomitante).

El diagnóstico de la fibromialgia no es fácil  ya que casi todos sus síntomas son comunes a otras enfermedades y además se desconoce su causa. Es frecuente que antes de ser diagnosticada se haya acudido a diferentes especialistas como digestivo, cardiólogo o psiquiatra.

En muchas ocasiones el desconocimiento en profundidad de la enfermedad hace que tanto médico como familiares duden de la veracidad de los síntomas, ya que no existen pruebas clínicas objetivas, análisis, radiografías, resonancias, etc., que verifiquen. Por esto es muy importante que el paciente con fibromialgia reciba una explicación sobre la naturaleza de su proceso, comprenden sus limitaciones y hacen los cambios apropiados en su estilo de vida.

Los síntomas que presenta un paciente con fibromialgia son:

  • Dolor: Es difuso y afecta a una gran parte del cuerpo. A veces comienza de forma generalizada, y en otras en un área concreta como cuello, hombro, columna lumbar, etc. Suele sentirse como quemazón, molestia o desazón. A veces pueden darse espasmos musculares y rigidez matutina generalizada y sensación de inflamación en manos y pies. El dolor variará en función de la hora del día, el nivel de actividad, los cambios climáticos, la falta de sueño y el estrés. Son frecuentes los hormigueos especialmente en manos.
  • Cansancio generalizado: Casi un 90% de los pacientes sufren cansancio durante todo el día. Se tiene una mala tolerancia al esfuerzo. Esto hace que cualquier ejercicio de cierta intensidad produzca dolor. Esto hace que la tolerancia al esfuerzo cada vez sea menor y por lo tanto el ejercicio realizado sea también menor. 
  • Trastornos del sueño: Se tiene un sueño de mala calidad, levantándose el paciente más cansado que cuando se acuesta. El paciente duerme sin problemas pero su sueño a nivel profundo o fase 4 no REM se ve interrumpido. Los registros electroencefalográficos están alterados y se desconoce si es causa de la enfermedad o una consecuencia de la misma.
  • Ansiedad y depresión: Aproximadamente un 25%.
  • Jaquecas.
  • Dolores en  la menstruación.
  • Colon irritable.
  • Sequedad de boca y ojos.
  • Trastornos circulatorios en manos y pies.

Nuestro organismo dispone de un sistema de producción del dolor y de un sistema de acoplamiento y defensa contra el dolor. Estos sistemas varían de unas personas a otras de tal manera que la percepción del dolor es diferente en cada uno de nosotros. La fibromialgia consiste en una anomalía en la percepción del dolor, de manera que se perciben como dolorosos estímulos que normalmente no lo son.

No se conoce la causa de esta alteración, pero se piensa que hay muchos factores implicados. Hay personas que desarrollan la enfermedad sin causa aparente y en otras comienza después de procesos identificables, como puede ser una infección bacteriana o viral, un accidente de automóvil, la separación matrimonial o el divorcio, problemas con los hijos, etc. En otros casos aparece después de que otra enfermedad conocida limite la calidad de vida (artritis reumatoide, lupus eritematoso, etc.). Estos agentes desencadenantes no parecen causar la enfermedad, sino que lo que probablemente hacen es despertarla en una persona que ya tiene una anomalía oculta en la regulación de su capacidad de respuesta a determinados estímulos.

Es muy probable que una respuesta anormal a los factores que producen estrés desempeñe un papel importante en este proceso. Se han detectado en pacientes con fibromialgia niveles bajos de algunas sustancias importantes en la regulación del dolor (particularmente la serotonina).
Asimismo se ha detectado en el sistema nervioso el incremento de una sustancia productora de dolor (sustancia P).

El diagnóstico de fibromialgia se hace en base a las molestias que se han señalado y a los datos que el médico encuentra al explorar.
En la exploración física se identifica dolor a la presión de unos puntos determinados del cuerpo.

Los pasos a seguir para el correcto tratamiento de la fibromialgia son: la explicación de la naturaleza de la enfermedad, la educación para evitar los factores agravantes, el tratamiento de las alteraciones psicológicas asociadas si las hay, el cambio de comportamiento, el ejercicio físico, el tratamiento con medidas locales como infiltraciones y masajes y el uso de analgésicos y medicamentos que aumenten la tolerancia al dolor.

La fisioterapia, por lo tanto será importante en el tratamiento de la fibromialgia.

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