Hace unos días ciertos medios de comunicación lanzaron la noticia bajo el título "timos para curar los dolores de espalda" donde según un estudio del Servicio Canario de Salud realizado por Francisco Kovacs, Pedro Serrano y colaboradores, elaborado entre los años 2004 y 2007 los medios físicos, corrientes eléctricas, calor, etc., utilizados en los servicios de rehabilitación de nuestro sistema sanitario, eran ineficaces y se calificaban de despilfarro.
Como respuesta a estas opiniones, el Consejo General de Colegios de Fisioterapeutas de España (CGFCE) se ha pronunciado considerendo inconsistentes los resultados del estudio y ha resaltado que el resultado del estudio se desvirtúa por el hecho de que “los pacientes fueran sometidos a un tratamiento estándar de 30 sesiones (al margen de su patología basal), que el inicio del mismo se realizara 12 semanas después de su primera valoración clínica y que el diagnóstico inicial (dolor no específico de cuello, hombro o lumbar) sea tan ambiguo”.
Además, el Consejo señala que en este trabajo no se hace referencia a parámetros de intensidad de aplicación, cuando “está comprobado que la efectividad de las técnicas de electroterapia se relaciona con la intensidad especifica de aplicación y no con el número de sesiones”.
Por ello, Martín Urrialde, presidente del CGFCE indica que el estudio “tiene la intencionalidad de desprestigiar técnicas terapéuticas avaladas por una extensa evidencia, ocultando el factor determinante del fracaso, que es el tratamiento no individualizado y mediatizado por no profesionales de la fisioterapia”.
El CGCFE recuerda que la realidad actual de la fisioterapia pasa por el “tratamiento individual, por la máxima eficiencia de las técnicas cuyo fracaso deviene de un erróneo diagnóstico inicial y por un cambio del modelo asistencial que el Consejo viene proponiendo y al cual están obligadas las autoridades sanitarias”.
En este sentido, el CGCFE resalta que no se debe generar desconfianza entre los usuarios y se pone a disposición del Sistema Nacional de Salud para establecer garantías de aplicación y efectividad, como compromiso de la defensa de la salud.
Aún así, desaprueba la aparición de este informe, que juzga “tardío y sesgado, exento de aportaciones positivas y ocultando el problema real del excesivo gasto sanitario, que no es otro que el uso mercantil de la salud por medio de convenios y conciertos cerrados, obviando la libertad del usuario de elegir a su profesional médico o fisioterápico”.
Por otro lado, Martín Urrialde critica el “deficiente modelo de gestión” en los cuidados de fisioterapia del Sistema Nacional de Salud y apunta que “el problema no es la técnica, sino el modelo asistencial”, que somete al paciente a un tratamiento estándar, sin atender a las peculiaridades de su patología, lo cual se deriva del modelo asistencial “caduco” basado en la interposición de profesionales entre el usuario y el fisioterapeuta.
Está claro, que las técnicas de fisioterapia son muchas y todas ellas eficaces pero siempre y cuando se apliquen desde la individualidad y el diagnostico preciso, que es lo que se echa de menos en el sistema de salud público actual. Y nos solamente en el público, ya que muchas compañías privadas han copiado dicho modelo. Desde luego, el sistema pide a gritos una profunda revisión.
Fuente: Colegio de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid

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