La articulación de los tobillos, se ve sometida a cargas y tensiones continuas, y suele ser más frágil y delicada de lo que parece. Muchas personas suelen tener problemas o lesiones en ellos.
Es importante trabajar la musculatura que los rodea, para lograr una mejor resistencia ya que los tobillos se ven solicitados en gran parte de ejercicios y de situaciones de la vida diaria.
Por ello, vamos a proponeros unos ejercicios para mantener la musculatura en forma y los propioceptores activados. Realizaremos los ejercicios con nuestro propio peso mediante movimientos específicos.
Como primera opción vamos a proponer elevaciones de tobillos con nuestro propio peso. Necesitamos una pequeña altura, como de tres dedos, en la que apoyemos las puntas de los pies para poder elevarnos con la acción de los tobillos. Además de potenciar los gemelos, trabajaremos toda la musculatura que rodea a los tobillos, y más si lo realizamos lentamente y concentrando cada movimiento en la parte trabajada.
Colocaremos los pies en paralelo, con la espalda recta y ambas puntas de los pies apoyados en la elevación, dejando la parte posterior del pie al aire. Bajaremos y subiremos los talones mediante la acción de los tobillos que realizarán el movimiento.
El siguiente ejercicio trabajará especialmente la propiocepción, es decir, la capacidad de respuesta del tobillo ante los movimientos imprevistos.
Con los pies apoyados en el suelo, elevaremos uno de ellos, quedándonos a la pata coja, de tal manera que implicará un fuerte dominio de nuestro cuerpo, sobre todo del equilibrio. Nos colocaremos de pie mirando al frente. En esta postura elevaremos una pierna mientras que la que vamos a trabajar la mantendremos aferrada al suelo. Con la que está apoyada en el suelo elevaremos nuestro cuerpo de puntillas para después, manteniéndonos en puntillas, descenderemos el cuerpo mediante una flexión de rodilla. Una vez hayamos realizado este movimiento y hayamos aguantado unos segundos así, volveremos a estirar la pierna y descenderemos hasta tocar con todo el pie el suelo. Este movimiento lo realizaremos unas diez o doce veces con cada pierna para así incidir al máximo en cada tobillo.
Estiramientos antes y después del ejercicio para conseguir unos músculos fuertes y en perfectas condiciones. Será importante que concentremos la atención en la musculatura trabajada para realizar el ejercicio de la manera más correcta y evitar lesionarnos

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